Cuando
el matrimonio de Marcia se rompió, sus amigas le prestaron todo su apoyo.
Mirándola
con incredulidad le decían: ¿ Como
Victor pudo hacerte una cosa así? No va
a encontrar una mujer que te haga el peso...¡ Volverá, te lo aseguro!
Pero
el tiempo pasó y al ver que Marcia no reaccionaba, se cansaron de escucharla.
Al principio la llevaban a tomarse un trago a la salida del trabajo. Allá iba Marcia, arrastrando los pies y repitiendo
su historia patética, siempre con
nuevos detalles.
De a
poco dejaron de prestarle atención. Y ella se refugió en sus recuerdos de
felicidad al lado de Victor. Olvidaba los desencuentros, las discusiones
violentas, el lento tedio que se había ido instalando en su matrimonio. El velo
de la nostalgia lo deformaba todo y solo recordaba con nitidez los momentos
felices que habían disfrutado.
Sus
amigas se fueron alejando y ya nadie le aseguraba que Victor volvería.
Y
como ella necesitaba voces comprensivas que la alentaran y oídos pacientes que
la escucharan, se le ocurrió pedir una cita con la doctora Gordo.
Pilar
Gordo era una psicóloga influyente. Sus libros de Autoayuda siempre estaban en
la lista de los más vendidos.
En su
consulta, Marcia pudo al fin explayarse en su dolor.
Después
de escuchar todos los detalles, la doctora le aseguró con absoluto
convencimiento.
- ¡ Esto pasará! Victor se encuentra sin duda en la crisis de
la mediana edad. Es una mezcla de nervios exacerbados y desequilibrio
metabólico. No pierda su confianza en sí misma ni le eche la culpa al
desamor. ¡ Es una crisis pasajera y
pronto lo tendrá de vuelta a su lado!
Marcia
se sintió reconfortada y se aferró al diagnóstico de la Doctora con fe casi
religiosa. Ella le recomendó varios libro suyos que terminaron por restaurarle
la confianza en su propia valía y en el amor de Victor.
A la
semana siguiente, él la llamó.
Quería
pasar por el departamento a hablar con ella, la tarde del Viernes.
Marcia,
eufórica, llamó a la Doctora Gordo para darle la buena noticia.
-No
pierda la cabeza- le advirtió ella- No lo acepte inmediatamente. Hágalo dudar
de su perdón hasta el último momento.
Muéstrese dulce pero distante. Invitadora y al mismo tiempo
inaccesible...¡ Ah! ¡Y manténgalo lejos
del dormitorio! ¡ Nada de flaquear a la
primera!
La
tarde del Viernes Marcia se arregló como nunca.
- ¡
Qué bien te ves!- le dijo él- ¡ Luces sencillamente espléndida!
-Es
raro- respondió ella- porque estoy agotada... ¡No he parado de salir y
acostarme tarde todas estas noches!
-Marcia-
susurró él, tomándole la mano- Ya hemos
sufrido lo suficiente. ¿ No crees que merecemos un poco de felicidad?
-¡
Sí, Victor! Nunca es tarde para enmendar los errores.
-Pienso
igual que tú, Marcia. Tenemos que dejar el pasado atrás y empezar una nueva vida.
Lo dos lo merecemos...
Ella
lo miraba expectante, con los ojos húmedos, olvidando todos los consejos de la
Doctora Gordo.
-Por
eso es que he venido a pedirte el divorcio- continuó él- ¿ Para qué quedarnos
estancados en el primer fracaso? Los dos
podemos rehacer nuestras vidas ¿ no crees? Yo, por ejemplo, he encontrado a
alguien cuando menos lo esperaba. Una mujer muy comprensiva que...
A
continuación le explicó los trámites legales que se avecinaban y le agradeció
efusivamente su disposición.
Cuando
Victor se hubo ido, Marcia se quedó
inmóvil en medio de la habitación. Una rabia tumultuosa empezó a crecer en su
pecho, ahogándola.
Se
sentía engañada, traicionada en sus delirantes ilusiones. ¿ Y quién tenía la
culpa de que ella concibiera falsas esperanzas?
Con
creciente furia, marcó el número de la doctora Gordo.
Me ha gustado mucho leerte
ResponderEliminarBueno no hay peor engaño que el que se hace uno misma...
ResponderEliminarGran problema de autoestima de muchas mujerescen este hoy , que no tiene casi nada de cuento tu escrito...
Las psicologas ayudan sin dudas pero al fin las decisiones las toma cada quien
Y cuando al fin se comprende bien el proceso de que nada es para siempre...se vuelve a amar como nada la libertad....
Abrazos.
En casa divorcio los motivos son diferentes,la madurez personal puede ayudar a que el dolor sea menos intenso.
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